El cliente quería regalarle un anillo a su esposa para celebrar el nacimiento de su primera hija, Olivia.
Inspirado en el nombre de su hija y el olivo, símbolo de longevidad, resiliencia y nuevos comienzos, nació este diseño: dos piedras en talla lágrima que, al encontrarse, forman un corazón. El peridoto representa a Olivia, mientras que la tanzanita simboliza a su madre.