Estos aretes nacieron en la dulce espera, el primer regalo para una niña por llegar. Los inspiraron la magia del océano y el tierno apodo que ya la acompañaba, “Sirenita”, en homenaje a su hogar frente al mar.
La Perla, seleccionada como piedra principal, simboliza la pureza. Es un tesoro que se forma con tiempo y cuidado, tal como la Sirenita que está por nacer.
Las formas redondeadas y el acabado en oro de 18kt evocan la suavidad de la arena y el movimiento de las olas, creando una pieza ergonómica, segura y eterna.